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ANTECEDENTES: Existe evidencia de que el entrenamiento en ejercicio puede inducir adaptaciones miocárdicas y coronarias tanto en animales como en humanos. Sin embargo, la importancia de estos cambios potencialmente relevantes aún debe determinarse en pacientes con enfermedad cardíaca isquémica y disfunción sistólica del ventrículo izquierdo (VI). MÉTODOS Y RESULTADOS: Para investigar si el entrenamiento en ejercicio puede mejorar la captación de talio y la respuesta contractil a dobutamina de baja dosis del miocardio disfuncional, 46 pacientes (42 hombres, 4 mujeres; edad media, 57±9 años) con enfermedad arterial coronaria crónica y función sistólica del VI deteriorada (fracción de eyección < 40%) fueron asignados aleatoriamente a dos grupos. El grupo de ejercicio (n = 26) realizó entrenamiento en ejercicio al 60% de la captación máxima de oxígeno durante 8 semanas. El grupo de control (n = 20) no realizó ejercicio. En el inicio y después de 8 semanas, todos los pacientes se sometieron a una prueba de ejercicio con análisis de intercambio de gases y ecocardiografía de estrés utilizando dobutamina de baja dosis (5 a 10 microg/kg por minuto), seguida de una cintigrafía miocárdica con talio. La angiografía coronaria se realizó en 23 pacientes al inicio y después de 8 semanas. Después de 8 semanas, la captación máxima de oxígeno aumentó significativamente solo en los pacientes entrenados (24%). Se observaron mejoras significativas en la respuesta contractil a dobutamina y en la actividad del talio en los pacientes entrenados (28% y 31%, respectivamente; entrenados versus control: P<.001 para ambos). En un subgrupo de pacientes entrenados, ambas mejoras se correlacionaron con un aumento en la puntuación de colaterales coronarias (P<.005 y P<.001, respectivamente). CONCLUSIONES: El entrenamiento moderado en ejercicio mejora tanto la actividad del talio como la respuesta contractil del miocardio disfuncional a bajas dosis de dobutamina en pacientes con cardiomiopatía isquémica. La implicación de este estudio es que incluso un entrenamiento de ejercicio a corto plazo puede mejorar la calidad de vida mediante la mejora de la función sistólica del VI durante actividades físicas de leve a moderada en pacientes con cardiomiopatía isquémica.
Belardinelli et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.