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En muchos entornos aplicados que implican procesos de influencia en pequeños grupos, el interés radica en cómo tales procesos ayudan o obstaculizan la toma de decisiones efectiva y la resolución de problemas. En una formulación reciente, Nemeth (1986) argumentó que la exposición a puntos de vista opuestos emanados de una minoría conduce al pensamiento divergente, un proceso que implica considerar el problema desde diferentes perspectivas. En general, tal influencia ayudaría al rendimiento. La exposición a puntos de vista mayoritarios opuestos conduce al pensamiento convergente, donde los sujetos presumiblemente se concentran en el punto de vista propuesto excluyendo otras consideraciones. En general, esta forma de influencia tiende a no ayudar al rendimiento y puede resultar ser un impedimento. En el presente estudio, estas hipótesis se probaron en el contexto de soluciones de anagramas. Los resultados mostraron que los sujetos expuestos al punto de vista de la minoría encontraron más palabras correctas y lograron este rendimiento superior utilizando todas las estrategias posibles. Los sujetos expuestos al punto de vista de la mayoría inicialmente utilizaron la estrategia sugerida por la mayoría en detrimento de otras estrategias y, en general, se desempeñaron al nivel de los sujetos de control. Estos resultados se discuten en términos de las contribuciones potenciales que puede hacer la exposición a puntos de vista minoritarios disidentes en entornos de toma de decisiones en pequeños grupos, como el juicio por jurado y en la sociedad en general.
Nemeth et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.