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Los oligómeros iónicos y su entrecruzamiento implican la posibilidad de producir novel composites orgánico-inorgánicos mediante copolimerización. Utilizando monómeros de acrilamida orgánica y oligómeros de fosfato de calcio inorgánico como precursores, se prepara un copolímero de poliacrilamida (PAM)-fosfato de calcio estructurado uniformemente mediante una copolimerización orgánico-inorgánica. A diferencia de los compuestos basados en PAM previos que mezclan componentes inorgánicos en polímeros, el material copolimero no tiene frontera de interfase debido a la incorporación homogénea de las unidades orgánicas e inorgánicas a nivel molecular, lo que resulta en una red híbrida completa y continua. La participación del efecto de unión iónica en el proceso de entrecruzamiento puede mejorar sustancialmente la resistencia mecánica; el copolímero puede alcanzar un módulo y una dureza de 35.14±1.91 GPa y 1.34±0.09 GPa, respectivamente, que son muy superiores a cualquier otro compuesto basado en PAM.
Yu et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.