La tuberculosis pulmonar y el cáncer de pulmón pueden presentarse con características clínicas y radiológicas superpuestas, lo que hace que el diagnóstico sea complicado. Reportamos el caso de un hombre de 42 años, fumador crónico con tuberculosis pulmonar confirmada bacteriológicamente, que mostró una marcada mejoría clínica y radiológica tras la terapia anti-tuberculosa. A los 20 días de esta aparente evolución favorable, el paciente desarrolló hemoptisis asociada con un rápido deterioro clínico. La imagenología reveló una masa hilar derecha con enfermedad metastásica. Los hallazgos broncoscópicos y el examen histopatológico confirmaron adenocarcinoma de pulmón (TTF-1 positivo). Este caso destaca cómo una aparente respuesta al tratamiento puede ser engañosa y retrasar el reconocimiento de una malignidad subyacente. Se debería considerar una reevaluación cuando el curso clínico se vuelve atípico o progresivamente rápido, particularmente en pacientes de alto riesgo.
Laamim et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.