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ANTECEDENTES: Casi la mitad de todos los pacientes con enfermedad de Parkinson (EP) utilizan alguna forma de terapia complementaria, a menudo identificada en Internet y frecuentemente no reportada a sus médicos. Los médicos tratantes a veces desconocen tales tratamientos, incluyendo su justificación, mecanismos, potencial eficacia y efectos adversos potenciales. MÉTODOS: Los métodos para este estudio incluyeron una búsqueda sistemática en Internet de productos recomendados para la EP, revisión de literatura médica para determinar la justificación científica, cualquier evidencia de eficacia y riesgos potenciales. RESULTADOS: Un gran número de terapias complementarias son recomendadas para pacientes con EP, que generalmente se clasifican en las siguientes categorías: dietéticas y nutricionales; quelación; y físicas. La mayoría tiene justificaciones razonables basadas en mecanismos de acción y teorías actuales sobre las causas de neurodegeneración en la EP, pero pocas tienen evidencia documentada de beneficio. Afortunadamente, la mayoría tiene pocos riesgos y efectos secundarios, aunque algunos son muy costosos. La dieta de redistribución de proteínas tiene evidencia sustancial de beneficio sintomático. Algunos suplementos antioxidantes o antiinflamatorios, ejercicio aeróbico, Tai chi, y terapia de danza y música tienen evidencia preliminar de beneficio sintomático o efectos neuroprotectores potenciales, pero se necesita más investigación para establecer la eficacia. CONCLUSIONES: Los pacientes con EP se enfrentan a muchas recomendaciones para terapias complementarias. Los médicos deben conocerlas para tener discusiones informadas con sus pacientes. Algunas merecen un estudio adicional.
Rabin et al. (Mon,) estudiaron esta pregunta.
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