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Se preparó un quitosano fotocruzable al que se introdujeron tanto grupos azida como lactosa (Az-CH-LA) como un adhesivo biológico para tejidos blandos y su efectividad se comparó con la del adhesivo de fibrina. La introducción de los grupos de lactosa dio como resultado un quitosano mucho más soluble en agua a pH neutro. La aplicación de irradiación de luz ultravioleta (UV) al Az-CH-LA fotocruzable produjo un hidrogel insoluble en 60 s. Este hidrogel adhería firmemente dos trozos de jamón picado entre sí, dependiendo de la concentración de Az-CH-LA. La resistencia al enlace del hidrogel de quitosano preparado a partir de 30-50 mg/mL de Az-CH-LA fue similar a la del adhesivo de fibrina. En comparación con el adhesivo de fibrina, el hidrogel de quitosano selló de manera más efectiva las fugas de aire de orificios en el intestino delgado aislado y en la aorta, así como de incisiones en la tráquea aislada. Ni Az-CH-LA ni su hidrogel mostraron citotoxicidad en pruebas de cultivo celular de fibroblastos dérmicos humanos, células endoteliales coronarias y células musculares lisas. Además, todos los ratones estudiados sobrevivieron al menos 1 mes después de la implantación de 200 microL de gel de quitosano fotocruzado y la administración intraperitoneal de hasta 1 mL de solución de Az-CH-LA a 30 mg/mL. Estos resultados sugieren que el quitosano fotocruzable desarrollado aquí tiene el potencial de servir como un nuevo adhesivo tisular en el uso médico.
Ono et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.