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Antecedentes: La Organización Mundial de la Salud (OMS) ICD-11 ahora incluye una distinción entre los diagnósticos de TEPT y TEPT complejo (TEPTC). Varios estudios han indicado que esta distinción es fiable y válida en diferentes servicios de tratamiento, comunidades y naciones. Un importante siguiente paso es determinar en qué medida esta distinción se traducirá en beneficios clínicos. Se necesitan investigaciones sobre intervenciones de tratamiento y estrategias de entrega que tengan el potencial de optimizar los resultados para los pacientes con TEPT e TEPTC según ICD-11, mientras se conservan los recursos clínicos. Objetivo: (i) proporcionar una visión actualizada de la evidencia que respalda los diagnósticos de TEPT y TEPTC según ICD-11 en diferentes países y culturas, (ii) identificar predictores diferenciales de éxito en el tratamiento y (iii) describir enfoques innovadores para desarrollar y probar tratamientos para individuos con TEPTC frente a TEPT. Método: Se presentará una revisión de literatura y dos metaanálisis de las psicoterapias actuales para adultos y los predictores de eficacia. Resultados: Más de 40 estudios en al menos 15 países diferentes han demostrado de manera consistente la distinción entre TEPT y TEPTC y han replicado los síntomas clave asociados con cada trastorno (Cloitre et al., 2020). Un estudio de campo basado en casos que involucró aproximadamente a 1700 clínicos de 76 nacionalidades diferentes indicó que los clínicos de diferentes etnias y nacionalidades eran altamente precisos en diagnosticar TEPT y TEPTC, lo que indica facilidad para el diagnóstico diferencial (Keeley et al., 2016). Dos metaanálisis de las psicoterapias actuales para adultos revelaron que un historial de trauma en la infancia se asociaba con un menor beneficio para los síntomas que componen el TEPTC, incluidos los síntomas del TEPT, dificultades en la regulación emocional, una auto-concepción negativa y problemas interpersonales (Coventry et al., 2020; Karatzias et al., 2019). Las intervenciones que incluían un enfoque en el trauma fueron las más efectivas para los síntomas del TEPT, pero los resultados variaron según el subgrupo, con poblaciones afectadas por la guerra y veteranos recibiendo menos beneficio (Coventry et al., 2020). Las intervenciones multicomponentes que incluían dos o más componentes fueron las más efectivas para tratar los síntomas del TEPT y se encontraron prometedoras para la gestión de las alteraciones en la auto-organización. Conclusiones: Se sugiere que el tratamiento para ambos trastornos siga un enfoque flexible de múltiples métodos y múltiples intervenciones consistente con el objetivo de crear 'medicina personalizada' (Cloitre, 2015). La inclusión de una intervención centrada en el trauma es un factor común en los tratamientos más exitosos para los síntomas del TEPT. Se espera que, en comparación con el TEPT, el TEPTC pueda requerir un curso de tratamiento más prolongado y/o beneficiarse de una mayor diversidad o tipo de intervenciones que incluyan un enfoque en las alteraciones en la auto-organización. Los resultados también muestran la necesidad de adaptaciones y personalización de las intervenciones basadas en los factores estresantes en curso y el tipo de trauma crónico (por ejemplo, trauma de refugiados versus trauma infantil).
Marylène Cloître (Mon,) estudió esta cuestión.
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