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Millones de personas en todo el mundo tienen enfermedad renal crónica (ERC). Los pacientes afectados tienen un alto riesgo de enfermedad cardiovascular (CV) por varias razones. Entre varias comorbilidades, la ERC se asocia con las formas más severas de infección por el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2). Esto es particularmente cierto para los pacientes que reciben diálisis o para los receptores de riñón. Desde el inicio de la pandemia de SARS-CoV-2, se han observado varias complicaciones CV en sujetos afectados, que abarcan manifestaciones inflamatorias agudas, eventos CV, episodios trombóticos y arritmias. Se han hipotetizado varios mecanismos patogénicos, incluidos los efectos virales citopáticos directos sobre el miocardio, daño endotelial e hipercuagulabilidad. Este espectro de enfermedad puede ocurrir durante la fase aguda de la infección, pero también meses después de la recuperación. Esta revisión se centra en las complicaciones CV de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) con un interés particular en sus implicaciones para la población con ERC.
Vecchio et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.