Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Aunque el cerebro adulto alguna vez fue visto como un órgano bastante estático, ahora está claro que la organización de la circuitería cerebral está en constante cambio en función de la experiencia o el aprendizaje. Sin embargo, la investigación también muestra que el aprendizaje es a menudo específico para los estímulos y la tarea entrenados, y no mejora el rendimiento en tareas novedosas, incluso en aquellas muy similares. Esta perspectiva examina la idea de que el entrenamiento mental sistemático, tal como lo cultiva la meditación, puede inducir un aprendizaje que no es específico del estímulo o de la tarea, sino específico del proceso. Muchas prácticas de meditación están diseñadas explícitamente para mejorar procesos cognitivos específicos y bien definidos. Argumentaremos que este enfoque en mejorar los procesos cognitivos centrales, así como varias características generales de los regímenes de meditación, puede fomentar específicamente el aprendizaje específico del proceso. Para este fin, primero definimos la meditación y discutimos hallazgos clave de estudios recientes de neuroimagen sobre la meditación. Luego, identificamos varias características de regímenes de entrenamiento de meditación específicos que pueden determinar el aprendizaje específico del proceso. Estas características incluyen la variabilidad continua en la entrada de estímulos, la naturaleza metacognitiva de los procesos entrenados, la dificultad de la tarea, el enfoque en mantener un nivel óptimo de excitación y la duración del entrenamiento. Por último, discutimos los desafíos metodológicos que enfrentan los investigadores al intentar controlar o caracterizar los múltiples factores que pueden subyacer a los efectos del entrenamiento de meditación.
Slagter et al. (Sat,) estudiaron esta pregunta.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: