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ANTECEDENTES: Estudios epidemiológicos sugieren que una dieta alta en ácidos grasos marinos (aceite de pescado) puede tener efectos beneficiosos en condiciones inflamatorias como la artritis reumatoide y posiblemente el asma. OBJETIVOS: 1. Determinar el efecto de la suplementación con ácidos grasos n-3 marinos (aceite de pescado) en el asma. 2. Determinar el efecto de una dieta alta en aceite de pescado en el asma. ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA: Se buscó en el registro del Grupo de Revisión de Vías Respiratorias de Cochrane utilizando los términos: ácidos grasos marinos O dieta O nutrición O aceite de pescado O ácido eicosapentaenoico O EPA. Se revisaron las bibliografías de los ensayos recuperados y se contactó a los fabricantes de aceite de pescado. CRITERIOS DE SELECCIÓN: Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados en pacientes con asma de más de dos años de edad. La duración del estudio debía ser superior a cuatro semanas. Se prefirieron ensayos doble ciego, pero también se revisaron ensayos de un solo ciego y abiertos para su posible inclusión. Tres revisores leyeron cada documento, sin conocer su identidad. Las decisiones sobre la inclusión se tomaron por mayoría simple. La evaluación de calidad fue realizada de manera independiente por los tres revisores. RECOLECCIÓN Y ANÁLISIS DE DATOS: La única comparación posible fue entre la suplementación con ácidos grasos n-3 marinos y placebo. No hubo suficientes ensayos para examinar la manipulación dietética sola. RESULTADOS PRINCIPALES: Nueve ensayos controlados aleatorizados realizados entre 1986 y 2001 cumplieron con los criterios de inclusión. Siete eran de diseño paralelo y dos eran estudios cruzados. Ocho compararon aceite de pescado con placebo, mientras que uno comparó la suplementación con alta dosis frente a baja dosis de ácidos grasos n-3 marinos. Dos estudios se realizaron en niños, mientras que los otros siete estudios se realizaron en adultos. Ninguno de los estudios incluidos informó sobre exacerbaciones del asma, estado de salud o ingresos hospitalarios. No hubo un efecto consistente en ninguno de los resultados analizables: FEV1, tasa de flujo pico, síntomas de asma, uso de medicación para el asma o hiperreactividad bronquial. Uno de los estudios realizados en niños, que combinó la manipulación dietética con la suplementación con aceite de pescado, mostró mejora en el flujo pico y reducción en el uso de medicación para el asma. No hubo eventos adversos asociados con los suplementos de aceite de pescado. CONCLUSIONES DEL REVISOR: Hay poca evidencia para recomendar que las personas con asma suplementen o modifiquen su ingesta dietética de ácidos grasos n-3 marinos (aceite de pescado) para mejorar su control del asma. Igualmente, no hay evidencia de que estén en riesgo si lo hacen.
Thien et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.