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LA TUBERCULOSIS (TB) ES UNA PREOCUPACIÓN MUNDIAL DE SALUD PÚBLICA: a pesar de un descenso regular, aunque lento, en la incidencia durante la última década, se estimó que ocurrieron hasta 8.6 millones de nuevos casos y 1.3 millones de muertes en 2012. La TB es, sin duda, una enfermedad relacionada con la pobreza, afectando principalmente a las poblaciones más vulnerables en los países más pobres. La presencia de cepas multirresistentes de M. tuberculosis en la mayoría de los países, donde la prevalencia es alta, es uno de los principales desafíos para el control de la TB, lo que puede obstaculizar los logros recientes, especialmente en algunos entornos. La detección temprana de casos de TB, especialmente en entornos con recursos limitados y en grupos marginados, sigue siendo un desafío, y se estima que alrededor de 3 millones de personas siguen sin ser diagnosticadas o notificadas y no reciben tratamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado recientemente una nueva estrategia global contra la TB para la "era posterior a 2015" destinada a "poner fin a la epidemia global de TB" para 2035. Esta estrategia se basa en tres pilares que enfatizan la atención y prevención de la TB centradas en el paciente, políticas audaces y sistemas de apoyo, e investigación e innovación intensificadas. Este documento tiene como objetivo proporcionar una visión general de la epidemiología global de la TB, así como de los principales desafíos que deben enfrentarse para eliminar la enfermedad como un problema de salud pública en todo el mundo.
Sulis et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.