Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Las tendencias ambientales recientes están obligando a los altos directivos a dar mayor importancia a la identidad corporativa y las comunicaciones corporativas. Están descubriendo que los métodos convencionales para solucionar problemas de identidad están siendo progresivamente menos efectivos porque, en nuestra opinión, el enfoque tradicional ha visto la identidad corporativa y las comunicaciones corporativas como funcionales en lugar de estratégicas. Sugerimos una visión mucho más amplia que contempla las comunicaciones corporativas como un proceso de sistema en tres partes: primaria, secundaria y terciaria. En muchas empresas, estos tres están desbalanceados. La comunicación primaria debería presentar una imagen positiva de la empresa y crear el escenario para una fuerte reputación. La comunicación secundaria debería estar diseñada para apoyar y reforzar la comunicación primaria. Las comunicaciones terciarias deberían ser positivas y resultar en una reputación superior si las otras dos etapas de la comunicación corporativa están bien concebidas. Los autores postulan que los altos directivos que implementen esto pueden dotar a su organización de una ventaja competitiva.
Balmer et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.