Las hospitalizaciones por fibrilación auricular en EE. UU. aumentaron de 2 a 3 veces entre 1985 y 1999, destacando una carga de salud pública masiva y creciente.
ANTECEDENTES: La fibrilación auricular, la perturbación del ritmo cardíaco sostenida más común, se asocia con un aumento de 5 veces en la incidencia de accidente cerebrovascular isquémico. MÉTODOS Y RESULTADOS: Se utilizó la Encuesta Nacional de Alta Hospitalaria para estimar el número anual y la prevalencia de hospitalizaciones con fibrilación auricular entre hombres y mujeres de 35 años o más. De 1985 a 1999, las hospitalizaciones aumentaron de 154,086 a 376,487 para un diagnóstico listado en primer lugar y de 787,750 a 2,283,673 para cualquier diagnóstico. La prevalencia fue mayor entre los grupos de edad sucesivos. La prevalencia estandarizada por edad fue consistentemente más alta entre los hombres que entre las mujeres. En 1999, la hipertensión esencial, la enfermedad cardíaca isquémica, la insuficiencia cardíaca congestiva y la diabetes eran condiciones coexistentes prominentes. El número de pacientes masculinos dados de alta a casa disminuyó del 77% al 63%, mientras que el número de altas a cuidados a largo plazo aumentó del 9% al 15%; los valores correspondientes para las mujeres fueron del 72% al 56% y del 15% al 23%. Se indicó un ligero aumento en las altas a cuidados a corto plazo, mientras que no se notaron tendencias en la mortalidad hospitalaria. CONCLUSIONES: Las hospitalizaciones por fibrilación auricular han aumentado dramáticamente (de 2 a 3 veces) en los últimos años. La carga de salud pública de la fibrilación auricular es enorme y se espera que continúe aumentando en las próximas décadas. La prevención primaria de la fibrilación auricular debe ser reconocida y perseguida como una estrategia de manejo complementaria para reducir la morbilidad y mortalidad cardiovascular.
Wattigney et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.