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ANTECEDENTES: La Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH) publicó criterios diagnósticos de coagulación intravascular diseminada (CID) en 2001. Desde entonces, la CID se ha entendido como la coagulopatía consumptiva en etapa terminal y no como el objetivo terapéutico. Sin embargo, la CID no es meramente un trastorno de coagulación descompensado, sino que también incluye etapas tempranas con activación sistémica en la coagulación. Por lo tanto, la ISTH ha publicado recientemente criterios de coagulopatía inducida por sepsis (CIS) que pueden diagnosticar la fase compensada de la coagulopatía con biomarcadores fácilmente disponibles. CUERPO PRINCIPAL: La CID es un diagnóstico basado en laboratorio debido a diversas condiciones críticas, aunque la sepsis es la enfermedad subyacente más común. La fisiopatología de la CID asociada a sepsis es multifactorial y, además de la activación de la coagulación con fibrinólisis suprimida, múltiples respuestas inflamatorias son iniciadas por leucocitos activados, plaquetas y células endoteliales vasculares como parte de la tromboinflamación. Aunque la ISTH estableció criterios diagnósticos de CID para diagnosticar la etapa avanzada de la CID, se necesitaban criterios adicionales que pudieran detectar una etapa más temprana de la CID para consideraciones terapéuticas potenciales. En consecuencia, la ISTH introdujo en 2019 los criterios CIS que son fáciles de usar y solo requieren el recuento de plaquetas, el tiempo de protrombina-ratio internacional normalizado y la puntuación de Evaluación Secuencial de Fallo Orgánico. La puntuación CIS puede utilizarse para evaluar la gravedad de la enfermedad y determinar el momento de posibles intervenciones terapéuticas. Una de las principales desventajas en el tratamiento de la CID asociada a sepsis es la falta de disponibilidad de enfoques terapéuticos específicos más allá del tratamiento de la infección subyacente. Los ensayos clínicos hasta la fecha han fracasado porque incluyeron pacientes que no estaban coagulopáticos. Sin embargo, además del control de infecciones, la terapia anticoagulante será la elección para la CID asociada a sepsis. Por lo tanto, la eficacia de la heparina, antitrombina y trombomodulina recombinante debe ser probada en futuros estudios clínicos. CONCLUSIÓN: Es necesario desarrollar una nueva estrategia terapéutica contra la CID asociada a sepsis y mejorar los resultados. En consecuencia, recomendamos la detección y el monitoreo de la CID utilizando el sistema de puntuación CIS.
Iba et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.
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