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ANTECEDENTES: Los incendios forestales, de pastizales y turberas liberan aproximadamente 2 petagramas de carbono a la atmósfera cada año, influyendo en el clima, el tiempo y la calidad del aire. OBJETIVO: Estimamos la mortalidad global anual atribuible al humo de incendios de paisaje (LFS). MÉTODOS: La exposición diaria y anual a material particulado ≤ 2.5 μm de diámetro aerodinámico (PM(2.5)) de las emisiones de incendios fue estimada globalmente para 1997 a 2006 combinando salidas de un modelo de transporte químico con observaciones satelitales de profundidad óptica de aerosol. En las subregiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificadas como afectadas esporádicamente, la carga diaria de mortalidad fue estimada utilizando coeficientes de concentración-respuesta publicados previamente para la asociación entre elevaciones a corto plazo en PM(2.5) de LFS (contrastada con 0 μg/m3 de LFS) y mortalidad por todas las causas. En subregiones clasificadas como afectadas crónicamente, la carga anual de mortalidad fue estimada utilizando el coeficiente del estudio de la Sociedad Americana del Cáncer para la asociación entre la exposición a largo plazo a PM(2.5) y la mortalidad por todas las causas. Las estimaciones anuales promedio de PM(2.5) fueron contrastadas con concentraciones teóricas mínimas (contrafactuales) en cada subregión afectada crónicamente. Se evaluó la sensibilidad de las estimaciones de mortalidad a diferentes evaluaciones de exposición, estimaciones contrafactuales y funciones de concentración-respuesta. Se compararon los años de La Niña y El Niño fuertes para evaluar la influencia de la variabilidad climática interanual. RESULTADOS: Nuestra estimación principal para la mortalidad promedio atribuible a la exposición a LFS fue de 339,000 muertes anuales. En análisis de sensibilidad, el rango intercuartil de todas las estimaciones probadas fue de 260,000-600,000. Las regiones más afectadas fueron África subsahariana (157,000) y el sudeste asiático (110,000). Se estimó que la mortalidad anual durante La Niña fue de 262,000, en comparación con 532,000 durante El Niño. CONCLUSIONES: Las emisiones de incendios son un contribuyente importante a la mortalidad global. Los resultados adversos para la salud asociados con LFS podrían reducirse sustancialmente al limitar la quema de selvas tropicales, que rara vez arden de forma natural. La gran influencia estimada de El Niño sugiere una relación entre el clima y la carga de mortalidad atribuible a LFS.
Johnston et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.