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La colocación de tornillos pediculares en la columna cervical subaxial es una técnica desafiante y compleja, pero proporciona ventajas biomecánicas significativas. A pesar de sus posibles complicaciones, el papel y el uso del tornillo pedicular cervical (CPS) están en aumento. Se realizó una revisión de la literatura de los artículos significativos sobre la aplicación de tornillos pediculares en la columna cervical subaxial (artículos entre 1994 y 2020). Además, la experiencia de nuestro centro de 15 años relacionada con el CPS también se discute en este estudio. La instrumentación transpediocular en la columna cervical subaxial requiere un profundo conocimiento anatómico y una técnica quirúrgica meticulosa. Esta técnica proporciona una estabilidad biomecánica superior en comparación con otras técnicas de fijación cervical. La fuerza de extracción del CPS es el doble en comparación con los tornillos de masa lateral. Ha habido numerosas variaciones en la técnica del CPS, que van desde técnicas abiertas hasta mínimamente invasivas, y el uso de biomodelos y plantillas durante este procedimiento. Clínicamente, el CPS se puede utilizar en diferentes situaciones de trauma cervical, como fracturas-dislocaciones, masas laterales flotantes y fracturas asociadas con espondilitis anquilosante. A pesar de la posibilidad de lesión neurovascular debido a la proximidad de la arteria vertebral, la médula espinal y los nervios espinales a los pedículos cervicales, la literatura científica y la experiencia de nuestro centro muestran un bajo riesgo, y esta técnica se puede realizar de manera segura. La colocación del CPS es un procedimiento seguro y tiene un gran potencial en el manejo del trauma de la columna cervical.
Cechin et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.