Estimado Editor, leí con gran interés el artículo original titulado “Una Evaluación de la Relación AST/ALT en Pacientes con Micosis Fungoides y su Asociación con la Severidad del Involucramiento Cutáneo” de Pala y Bayraktar, publicado en el número de enero de 2025 de su revista (1). Quisiera felicitar a los autores por abordar un tema novedoso y clínicamente relevante en el campo de los linfomas cutáneos de células T. Desde la perspectiva de un patólogo, la micosis fungoides (MF) es una malignidad biológicamente heterogénea con un curso clínico altamente variable. Aunque la evaluación histopatológica sigue siendo el estándar de oro para el diagnóstico y la clasificación, proporciona información limitada sobre la actividad de la enfermedad sistémica, la carga tumoral acumulativa y las alteraciones metabólicas durante el seguimiento longitudinal (2, 3). Por lo tanto, hay una clara necesidad de biomarcadores complementarios y fácilmente accesibles que puedan complementar la evaluación morfológica y clínica. En este contexto, el enfoque de los autores en la relación AST/ALT (De Ritis) es particularmente notable. La aspartato aminotransferasa (AST) difiere fundamentalmente de la alanina aminotransferasa (ALT) en que refleja no solo la integridad hepatocelular, sino también la función mitocondrial y el metabolismo celular sistémico, que forman la base biológica de la relación De Ritis (4). En células malignas, el aumento de la actividad mitocondrial y la glucólisis aeróbica son esenciales para sostener la proliferación celular y la progresión tumoral, procesos en los que la AST desempeña un papel metabólico clave (5). En consecuencia, los niveles elevados de AST y las relaciones AST/ALT pueden reflejar un aumento del recambio celular neoplásico más que una implicación hepática aislada. Por lo tanto, el hallazgo de que los niveles de AST y las relaciones AST/ALT eran significativamente más altos en pacientes con MF en comparación con controles sanos es biológicamente plausible. Desde un punto de vista patológico, la asociación entre niveles elevados de AST y linfadenopatía anormal detectada por ultrasonografía y PET/CT es de particular interés. Incluso en ausencia de un compromiso visceral evidente, tales hallazgos pueden indicar actividad subclínica de enfermedad extracutánea o un aumento del recambio metabólico dentro del tejido linfoide involucrado, que no puede ser plenamente apreciado solo por la histopatología.
Begüm Çalım Gürbüz (Miér,) estudió esta cuestión.
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