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Resumen La producción de información accesible para personas con discapacidades intelectuales ha sido considerada una prioridad durante los últimos 20 años. Los recursos de lectura fácil están ahora ampliamente disponibles y se han producido varias pautas para apoyar su desarrollo. Sin embargo, se sabe poco sobre la eficacia de los recursos de lectura fácil y los componentes específicos que los hacen efectivos. Una revisión sistemática de la literatura en bases de datos electrónicas (Medline, Embase, BNI, CINAHL, HMIC, PsycINFO, ERIC, PubMed y Cochrane Library) realizada entre noviembre de 2013 y enero de 2014 arrojó 11 publicaciones que intentaron evaluar el impacto de los recursos de lectura fácil. La gran variación en la metodología entre los estudios impidió una comparación directa de los resultados; sin embargo, hubo hallazgos mixtos sobre el impacto de agregar ilustraciones al texto escrito en la comprensión. El nivel de familiaridad del lector con los símbolos surgió como un factor importante, particularmente con sistemas de símbolos más abstractos que requieren cierto aprendizaje. Las fotografías y las ilustraciones generalmente se encontraron útiles, aunque se reconoció que estas pueden ser confusas y se necesitan explicaciones claras para garantizar que se transmita el mensaje correcto. El formato y el nivel de dificultad del texto desempeñaron un papel importante en la accesibilidad general de la información y características lingüísticas particulares se asociaron con una mayor comprensión. También se consideraron las limitaciones metodológicas de estos estudios y se utilizaron para informar recomendaciones para futuras investigaciones. Se necesita prestar más atención a la evaluación y distribución de información de lectura fácil, así como a su producción.
Sutherland et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.