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En el tracto gastrointestinal saludable, la homeostasis es un proceso activo que requiere un equilibrio cuidadoso de las respuestas del huésped a los contenidos luminales entéricos. Los macrófagos intestinales y las células dendríticas (CDs) comprenden un grupo único de células inmunitarias de tejido que están idealmente situadas en la interfaz entre el huésped y el entorno luminal entérico para responder adecuadamente a los microbios y a los estímulos ingeridos. Sin embargo, defectos intrínsecos en la función de los macrófagos y las CDs contribuyen a la patogénesis de las enfermedades inflamatorias intestinales, como destacan los recientes estudios de asociación a nivel genómico. Los macrófagos y las CDs gastrointestinales participan en el desarrollo de la enfermedad inflamatoria intestinal a través de respuestas inapropiadas a los estímulos microbianos entéricos, una eliminación ineficaz de microbios de los tejidos del huésped y una transición deteriorada de respuestas proinflamatorias apropiadas a respuestas antiinflamatorias que promueven la resolución. Al comprender cómo los macrófagos intestinales y las CDs inician la inflamación crónica, se dilucidarán nuevas estrategias terapéuticas basadas en la patogénesis para tratar las enfermedades inflamatorias intestinales humanas.
Steinbach et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.