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La importancia de las especies reactivas de oxígeno (ROS) en la fisiología y patología vascular es cada vez más evidente. Todos los tipos celulares de la pared vascular producen ROS derivados de complejos proteicos generadores de superóxido similares a la NADPH oxidasa leucocitaria. Las características específicas de las enzimas vasculares incluyen actividades constitutivas e inducibles, especificidad de sustrato y producción intracelular de superóxido. La mayoría de las subunidades enzimáticas fagocíticas se encuentran en las células vasculares, incluida la gp91phox catalítica (también conocida como nox2), que fue el miembro más temprano de la familia nox recientemente descubierta. Sin embargo, el músculo liso expresa frecuentemente nox1 en lugar de gp91phox, y nox4 está presente adicionalmente en todos los tipos celulares. En cultivo celular, los agonistas aumentan la producción de ROS mediante la activación de múltiples señales, incluidas la protein kinase C y Rac, y mediante la regulación al alza de las subunidades de oxidasa. Las oxidasas también están reguladas al alza en la enfermedad vascular y participan en el desarrollo de la aterosclerosis y de una parte significativa de la hipertensión inducida por angiotensin II, posiblemente a través de nox1 y nox4. Asimismo, el aumento de la actividad de la oxidasa vascular se asocia con la diabetes. Por lo tanto, los miembros de esta familia de enzimas parecen ser importantes en la biología y las enfermedades vasculares y constituyen dianas prometedoras para futuras intervenciones terapéuticas.
Lassègue et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.