Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
OBJETIVOS: Si bien las tecnologías de salud digital tienen el potencial de mejorar la atención médica y la generación y difusión de información sobre salud, hay muchos problemas que resolver para facilitar su provisión y eficacia y garantizar la gestión ética de los datos personales de salud. Ante iniciativas de salud digital de alto riesgo, los debates y controversias, es importante obtener las opiniones y experiencias de los diversos actores en el ecosistema de salud digital. MÉTODOS: Se llevó a cabo un taller de partes interesadas en salud digital en Canberra, Australia, para abordar dos preguntas clave: 1) ¿Qué está funcionando y qué no en la salud digital? y 2) ¿Hacia dónde debería ir la salud digital en el futuro? Como parte de un enfoque de laboratorio vivo, los 25 participantes del taller de investigación, industria, grupos de pacientes y otros consumidores de atención médica y gobierno, participaron en actividades de diseño participativo dirigidas a estimular ideas y discusiones. Los artefactos de diseño y videos generados durante el taller fueron analizados temáticamente. RESULTADOS: Las tecnologías de salud digital ofrecen formas valiosas para que los consumidores de atención médica, proveedores, grupos comunitarios e industrias de la salud creen y compartan información sobre salud, medicina y atención médica. Sin embargo, los miembros de algunos grupos sociales están actualmente excluidos de la participación plena en el ecosistema de salud digital. Se necesitan establecer mecanismos para facilitar más consultas entre las diversas partes interesadas involucradas en la salud digital, incluidos pacientes y cuidadores. También es necesario identificar y resaltar mejor los derechos y responsabilidades de los diferentes actores involucrados en la salud digital conectada. Al mismo tiempo, es necesario proteger la privacidad y seguridad de los datos personales. CONCLUSIÓN: Establecer la entrega efectiva y responsable de tecnologías de salud digital y la recolección, protección y compartición de datos de salud es altamente complejo. Se deben considerar cuestiones de infraestructura, éticas y sociales.
Deborah Lupton (Sun,) estudió esta cuestión.