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China y la Antigua Unión Soviética han experimentado cambios políticos y económicos sustanciales en los últimos años al comenzar la transición de economías planificadas a economías de mercado más liberales. Los enfoques para la liberalización del mercado en Rusia (privatización en el mínimo tiempo) y China (liberalización gradual de precios y retirada lenta de subsidios agrícolas) fueron bastante diferentes. Este documento examina algunas de las implicaciones para la salud asociadas con estos cambios, particularmente en relación con la creciente carga de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta. Se analizan los patrones cambiantes de uso de tabaco y alcohol, el aumento de estilos de vida sedentarios y el incremento del consumo de alimentos procesados no tradicionales, densos en energía, altos en sal, grasa y azúcar, así como las estrategias utilizadas por los inversores directos extranjeros en estos mercados emergentes para garantizar la penetración en el mercado, con el fin de obtener una comprensión más completa de cómo las elecciones alimenticias de niños y adultos están siendo influenciadas como resultado de estos cambios socioeconómicos. Se evalúan algunas de las amenazas y oportunidades que enfrentan los productores de alimentos chinos y extranjeros en estas nuevas condiciones. Se sugiere que, para garantizar la prevención exitosa de futuras enfermedades crónicas relacionadas con la dieta en condiciones de cambio tan rápidas, es necesario avanzar más allá de la dependencia exclusiva de programas de educación en salud e intervenciones individuales o comunitarias locales. Debería considerarse una serie de estrategias que involucren a múltiples partes interesadas como opciones de intervención.
K. Baillie (Jue,) estudió esta cuestión.