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El cáncer gástrico (CG) es un problema relevante de salud pública, ya que sus tasas de incidencia y mortalidad están creciendo en todo el mundo. Se han reconocido agentes carcinógenos, como la obesidad, el tabaco, el consumo de carne, el alcohol y algunos factores dietéticos protectores. Las estrategias de diagnóstico temprano a través de programas de vigilancia poblacional han demostrado ser efectivas para reducir la morbilidad y mortalidad relacionadas con el CG en algunos países. De hecho, la detección de lesiones tempranas es muy importante para ofrecer tratamientos mínimamente invasivos. La resección endoscópica es el estándar de oro para las lesiones con bajo riesgo de metástasis a ganglios linfáticos, mientras que los enfoques quirúrgicos mínimamente invasivos pueden considerarse en lesiones tempranas cuando la endoscopia no es curativa. Esta revisión describe el papel del estilo de vida y las estrategias de prevención para el CG, con el fin de reducir los factores de riesgo de los pacientes, implementar la vigilancia de condiciones precoces y, por lo tanto, mejorar el diagnóstico de lesiones tempranas. Además, resumimos los tratamientos disponibles para el cáncer gástrico temprano.
Conti et al. (miércoles) estudiaron esta cuestión.