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OBJETIVO: El estudio comparó tres modelos de respuestas policiales a incidentes que involucraban a personas que se pensaba que tenían enfermedades mentales para determinar con qué frecuencia respondían profesionales especializados y cuántas veces pudieron resolver casos sin arresto. MÉTODOS: Se examinaron tres sitios de estudio que representaban enfoques distintos del manejo policial de incidentes que involucraban a personas con enfermedades mentales: Birmingham, Alabama; y Knoxville y Memphis, Tennessee. En cada sitio, se revisaron registros de aproximadamente 100 llamadas de despacho policial para "personas emocionalmente perturbadas" para examinar hasta qué punto respondieron los profesionales especialmente capacitados. Para determinar diferencias en las disposiciones de los casos, también se examinaron registros de 100 incidentes en cada sitio que involucraban una respuesta especializada. RESULTADOS: Se encontraron grandes diferencias entre los sitios en la proporción de llamadas que resultaron en una respuesta especializada: 28 por ciento para Birmingham, 40 por ciento para Knoxville y 95 por ciento para Memphis. Una razón para las diferencias fue la disponibilidad en Memphis de un centro de entrega de crisis para personas con enfermedades mentales que tenía una política de no rechazo para casos policiales. Los tres programas tuvieron tasas de arresto relativamente bajas cuando se hizo una respuesta especializada, 13 por ciento para Birmingham, 5 por ciento para Knoxville y 2 por ciento para Memphis. El programa de Birmingham tuvo más probabilidades de resolver un incidente en el lugar, mientras que el programa de Knoxville predominantemente remitió a los individuos a especialistas en salud mental. CONCLUSIONES: Nuestros datos sugieren fuertemente que las colaboraciones entre el sistema de justicia penal, el sistema de salud mental y la comunidad de defensa, además de servicios esenciales, reducen el uso inapropiado de las cárceles en EE. UU. para albergar a personas con síntomas agudos de enfermedades mentales.
Steadman et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.
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