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Basándonos en el trabajo de quienes han destacado el papel de los consumidores y los usuarios líderes, nos centramos en innovaciones no en productos, sino en lo que hacen las personas. Al desarrollar un método para conceptualizar la aparición y reproducción de la práctica, argumentamos que la innovación no es un momento aislado, sino un proceso continuo y en curso. Específicamente, sugerimos que las innovaciones en la práctica implican combinaciones cambiantes de ingredientes simbólicos y materiales, así como de competencias o conocimientos. Además, argumentamos que gerentes, fabricantes y consumidores están involucrados de diversas maneras en la creación y sostenimiento de conexiones entre estos elementos definitorios. Ilustramos y elaboramos sobre estas ideas con referencia al Nordic Walking, una forma de caminar rápido con dos bastones. Practicado por primera vez en 1997, ahora es una actividad regular para más de siete millones de personas en más de 30 países y se dice que es la forma de ejercicio de más rápido crecimiento en Europa. Al discutir este caso, especificamos los ingredientes constitutivos del Nordic Walking y su ubicación en relación con otras prácticas que ya existen. Nuestro análisis plantea varias preguntas generales. Por ejemplo, ¿cómo pueden los gerentes y fabricantes institucionalizar prácticas que requieren el consumo de las cosas que producen? ¿Hay alguna diferencia fundamental en el papel de los usuarios 'líderes' y 'ordinarios' en la generación y sostenimiento de innovaciones en la práctica? Avanzando con estas preguntas, desarrollamos una posición teórica que relativiza los roles convencionalmente distintos de consumidores y productores y que representa una hibridación novedosa de estudios de innovación y teorías sociológicas de la práctica.
Pantzar et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.