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Con casi un cuarto de los migrantes del mundo, Europa ha intentado regular la migración y armonizar la política de inmigración a nivel europeo. El dilema central expuesto es cómo las democracias liberales pueden reconciliar la necesidad de controlar el movimiento de personas con el deseo de promover fronteras abiertas, mercados libres y estándares liberales. El libro de Gallya Lahav rastrea diez años de opiniones públicas y actitudes de élite hacia la inmigración a nivel transnacional para mostrar cómo y por qué el aumento de la integración de la UE puede no llevar necesariamente a resultados de inmigración más abiertos. La evidencia empírica revela que el apoyo tanto de la élite como de la opinión pública ha llevado a la adopción de políticas de inmigración restrictivas a pesar de los requisitos de fronteras abiertas. Único al reunir datos originales sobre legisladores europeos y élites nacionales, datos longitudinales sobre la opinión pública y análisis institucionales y de políticas, este estudio de 2004 proporciona una importante visión sobre los procesos de integración europea y la globalización en un sentido más amplio.
Un estudio del martes estudió esta cuestión.