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El envejecimiento está estrechamente asociado con el estrés oxidativo, disfunción mitocondrial, inflamación crónica y declives progresivos en la función muscular y cognitiva. El ejercicio es ampliamente reconocido como la estrategia no farmacológica más efectiva para contrarrestar estos procesos; sin embargo, sus beneficios pueden ser potenciados por intervenciones nutricionales específicas. La glicina y la N-acetilcisteína (NAC), ambos precursores del antioxidante glutatión, han surgido como candidatos prometedores para mantener el equilibrio redox, apoyar el metabolismo mitocondrial y mejorar la resiliencia fisiológica en adultos mayores. La evidencia sobre la NAC sugiere efectos dependientes del contexto, con la suplementación mejorando la disponibilidad de glutatión, la resistencia a la fatiga y el rendimiento en el ejercicio en individuos con bajos niveles basales de glutatión, mientras que los resultados siguen siendo inconsistentes en poblaciones sanas. La glicina y sus derivados, como la glicina propionil-L-carnitina, muestran potencial para mejorar el rendimiento anaeróbico y reducir la acumulación de lactato, aunque los hallazgos son mixtos y requieren confirmación en cohortes mayores. Cada vez más, los estudios sobre la suplementación combinada de glicina y NAC (GlyNAC) proporcionan pruebas de concepto convincentes: ensayos clínicos y preclínicos demuestran mejoras en el estrés oxidativo, disfunción mitocondrial, resistencia a la insulina, inflamación, fuerza muscular, cognición e incluso extensión de la vida útil en modelos animales. Estos resultados sugieren que GlyNAC, especialmente cuando se combina con ejercicio, puede representar un nuevo paradigma para mitigar los rasgos del envejecimiento y extender el periodo de salud.
Wang et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.