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Los recuerdos de viejos conflictos a menudo moldean la política interna mucho después de que estos conflictos terminan. Los debates contemporáneos sobre guerras civiles pasadas y/o regímenes represivos en diferentes partes del mundo sugieren que estos son temas sensibles que podrían aumentar la polarización política, particularmente cuando se implementan políticas de justicia transicional y los partidos políticos movilizan el descontento con tales políticas. Una de estas políticas debatidas recientemente en España es la eliminación de símbolos públicos vinculados a una guerra civil pasada y el subsiguiente régimen autoritario (es decir, el franquismo). Sin embargo, la evidencia empírica sobre su impacto todavía es limitada. Este artículo intenta llenar este vacío al examinar las consecuencias políticas de la renombramiento de calles. Utilizando un enfoque de diferencias en diferencias, mostramos que la eliminación de los nombres de calles franquistas ha contribuido a un aumento del apoyo electoral para un nuevo partido de extrema derecha, Vox, principalmente a expensas de un partido conservador tradicional de derecha, PP. Nuestros resultados sugieren que revisitar el pasado puede causar una reacción adversa entre aquellos ideológicamente alineados con el perpetrador, y que algunos partidos políticos pueden capitalizar esto.
Villamil et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.