Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Este documento examina las implicaciones políticas del sistema de justicia penal para aquellos que lo experimentan indirectamente: los amigos y las familias extendidas de individuos que quedan atrapados en el sistema de justicia penal a través de una vigilancia policial intensificada, arresto, libertad condicional/ paro e incarceración, que los académicos han denominado "ciudadanía custodial" (Lerman y Weaver 2014, 8). El contacto con el sistema de justicia penal es cada vez más común en los Estados Unidos, que encarcelan a más de sus ciudadanos que cualquier otra democracia occidental (West, Sabol y Greenman 2010). Además de las 2.3 millones de personas actualmente tras las rejas, los académicos estiman que más de 19 millones tienen un delito (Uggen, Manza y Thompson 2006). El 23% de los adultos negros tiene antecedentes penales, y los latinos constituyen el 50% de los internos federales, destacando disparidades raciales extremas en la justicia penal estadounidense (Meissner et al. 2013). Un número creciente de investigaciones explora el impacto del contacto con la justicia penal en la participación política, encontrando que una menor participación electoral es el resultado, ya sea que uno haya estado encarcelado, arrestado o viva en una comunidad de alto contacto (Burch 2011, 2013; Lerman y Weaver 2014).
Walker et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: