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Antecedentes: El mundo está en constante cambio debido a los avances en el ámbito de la ciencia y la tecnología, uno de esos avances es en el campo de los teléfonos inteligentes. La ubicuidad de la tecnología de teléfonos inteligentes plantea preocupaciones sobre su adicción entre los adolescentes y su relación con la calidad del sueño, así como con problemas de salud mental y física. El objetivo del estudio fue investigar la magnitud de la adicción al teléfono inteligente y evaluar el impacto de la adicción al teléfono inteligente en la salud mental y la calidad del sueño. Métodos: Se realizó un estudio transversal con una muestra de 587 estudiantes de una escuela reconocida. Los estudiantes fueron evaluados con un formulario diseñado específicamente y la escala de adicción al teléfono inteligente (SAS), que fue autoadministrada por los estudiantes. Los sujetos se clasificaron en grupo de no usuarios de teléfonos inteligentes, grupo de bajo uso de teléfonos inteligentes y grupo de alto uso de teléfonos inteligentes. Posteriormente, se administraron las sub-puntuaciones de depresión, ansiedad y estrés (DASS-21) para evaluar los problemas de comportamiento asociados, y se aplicó el inventario de calidad de sueño de Pittsburgh (PSQI) para investigar la calidad del sueño. Resultados: De los 587 sujetos que completaron los cuestionarios, el 12.9% (n=76) no usaban teléfonos inteligentes, (n=315) el 53.62% eran usuarios bajos y (n=196) el 33.3% eran usuarios altos de teléfonos inteligentes, según lo estimado por la escala de adicción al teléfono inteligente. Aquellos que usaron el teléfono inteligente en exceso tenían puntuaciones altas en el PSQI Global y en el DASS-21 en términos de depresión, ansiedad y estrés. Conclusiones: Con la creciente popularidad de los teléfonos inteligentes, los jóvenes pasan un tiempo significativo en el teléfono inteligente, desarrollando así tendencias adictivas. Este estudio concluye que los jóvenes no solo están adictos, sino que también están desarrollando problemas significativos de sueño y comportamiento debido al uso excesivo del teléfono inteligente.
Soni et al. (2017) estudiaron esta cuestión.
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