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En 1910, en sus recomendaciones para reformar la educación médica, Abraham Flexner respondió a lo que consideraba el "interés público." Ahora, 100 años después, para responder a las necesidades actuales de la sociedad, la educación de los médicos debe cambiar una vez más. Además de comprender la base biológica de la salud y la enfermedad, y dominar las habilidades técnicas para tratar a pacientes individuales, los médicos necesitarán aprender a navegar y mejorar continuamente sistemas complejos para mejorar la salud de los pacientes y las comunidades a las que sirven. Los médicos no deben ser meros participantes en, mucho menos víctimas de, tales sistemas. En cambio, deben estar preparados para ayudar a liderar estos sistemas hacia una atención de calidad cada vez mayor para todos. Ya existen varios programas innovadores para estudiantes y residentes que ayudan a integrar habilidades de mejora en la preparación profesional, y ese objetivo está recibiendo un apoyo creciente de importantes organizaciones profesionales y cuerpos acreditadores. Estas experiencias han demostrado que las escuelas de medicina y los programas de residencia necesitarán tanto enseñar las bases científicas del rendimiento del sistema como proporcionar oportunidades para que los aprendices participen en la mejora basada en equipos de los sistemas de salud del mundo real en los que trabajan. Este cambio curricular significativo, para satisfacer la necesidad social del siglo XXI, requerirá que educadores y aprendices adopten nuevos valores centrales, además de los que ha sostenido la profesión durante generaciones. Estos incluyen el centrado en el paciente, la transparencia y la gestión de los recursos sociales limitados para la atención sanitaria.
Berwick et al. (Thu,) estudió esta pregunta.