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ANTECEDENTES: La violencia de pareja contra las mujeres (VPP) se ha identificado como un grave problema de salud pública. Aunque el sistema de atención médica es un lugar importante para la identificación y la intervención, ha habido desafíos para determinar cómo los profesionales de la salud pueden abordar mejor este problema en la práctica. Encuestramos a enfermeras y médicos en 2004 sobre sus actitudes y comportamientos con respecto a la VPP, incluyendo si preguntan de manera rutinaria sobre la VPP, así como barreras, facilitadores, factores experienciales y relacionados con la práctica que podrían ser relevantes. MÉTODOS: Se utilizó un enfoque de Diseño Adaptado de Dillman para encuestar a 1000 enfermeras y 1000 médicos por correo en Ontario, Canadá. Los encuestados fueron seleccionados al azar de directorios profesionales y representaron áreas de práctica previamente identificadas en la literatura como las más propensas a atender a mujeres en el momento de la divulgación inicial de la VPP: medicina familiar, obstetricia y ginecología, atención de emergencia, atención materna y neonatal, y salud pública. El instrumento de encuesta contenía un escenario basado en casos seguido de 43 preguntas sobre comportamientos y recursos específicos relacionados con el abuso a mujeres. RESULTADOS: En total, se devolvieron 931 cuestionarios; 597 por enfermeras (59.7% de tasa de respuesta) y 328 por médicos (32.8% de tasa de respuesta). En general, el 32% de las enfermeras y el 42% de los médicos informaron que iniciaban de manera rutinaria el tema de la VPP en la práctica. El análisis de componentes principales identificó ocho constructos relacionados con si se realizaba una consulta rutinaria: preparación, autoconfianza, apoyos profesionales, consulta sobre abuso, consecuencias para el profesional al preguntar, comodidad tras la divulgación, falta de control del profesional y presiones de la práctica. Cada constructo se analizó según una serie de cuestiones relacionadas, incluyendo la formación del clínico y su experiencia con el abuso a mujeres, área de práctica y tipo de proveedor de atención médica. La preparación emergió como un constructo clave relacionado con si los encuestados iniciaban de manera rutinaria el tema de la VPP. CONCLUSIÓN: El presente estudio proporciona nuevos conocimientos sobre los factores que facilitan e impiden las decisiones de los clínicos para abordar la cuestión de la VPP con sus pacientes mujeres. La preparación inadecuada, tanto educativa como experiencial, surgió como una barrera clave para la consulta rutinaria, al igual que la importancia de las presiones del "mundo real" asociadas con el contexto diario de la práctica de atención primaria.
Gutmanis et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.