Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Esta investigación fue apoyada por la Fundación Spencer. Estoy agradecido a Rose Batt por su excelente asistencia en la investigación y a Lotte Bailyn, Steve Barley, Peter Cappelli, David Knoke y Maureen Scully por sus comentarios. Utilizando datos de una muestra representativa de establecimientos del sector privado estadounidense, este documento explica la variación entre empresas en la implementación de programas de trabajo/familia al examinar cómo se relacionan con la estrategia de empleo de las organizaciones. La hipótesis central es que las empresas que buscan implementar los llamados sistemas de trabajo de alto rendimiento o de alto compromiso, que incorporan la participación de los empleados y programas de calidad, son más propensas a adoptar programas de trabajo/familia como parte de un esfuerzo para aumentar el nivel de compromiso de la fuerza laboral con la empresa. Esta hipótesis se pone a prueba, controlando dos otros amplios efectos hipotetizados: (1) que la adopción de programas de trabajo/familia está vinculada a la demanda de estos que surgen ya sea de problemas laborales como el ausentismo y la rotación o de la presión de la fuerza laboral; y (2) que la adopción está vinculada a si los empleadores ya tienen elementos de mercados laborales internos bien desarrollados, como escaleras laborales y departamentos de recursos humanos. Los resultados muestran un considerable apoyo por el vínculo entre los programas de trabajo/familia y el uso de sistemas de trabajo de alto compromiso.
Paul Osterman (Fri,) estudió esta cuestión.