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El control de la variación no intencionada es un objetivo central de los métodos modernos de gestión de calidad industrial, basado en gran parte en el trabajo teórico de Walter A. Shewhart. A medida que las técnicas de gestión de calidad industrial encuentran su lugar en la atención médica, los profesionales pueden sentirse amenazados por el esfuerzo de reducir la variación. La comprensión puede reducir este miedo. La variación de los tipos abordados en los esfuerzos de control de calidad erosiona la calidad y la confiabilidad, y añade innecesariamente a los costos. Esta variación indeseable deriva, por ejemplo, de la mala interpretación del ruido aleatorio en los datos clínicos, de la falta de confiabilidad en el rendimiento de los sistemas clínicos y de apoyo destinados a respaldar la atención, de diferencias habituales en el estilo de práctica que no están fundamentadas en el conocimiento o la razón, y de la falta de integración en la atención a través de los límites de los componentes del sistema de atención médica. Los esfuerzos de gestión de calidad pueden reducir con éxito cada una de estas formas de variación sin menoscabo de la autonomía profesional, dignidad o propósito de los profesionales de la salud. Los profesionales necesitan adoptar el control científico de la variación en servicio de sus pacientes y de ellos mismos.
Donald M. Berwick (Sun,) estudió esta cuestión.