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Resumen Este estudio resalta la importancia relativa de las tendencias climáticas generadas internamente frente a las forzadas externamente durante los próximos 50 años (2010–60) a escalas local y regional en América del Norte en dos conjuntos de modelos acoplados globales. Ambos conjuntos contienen un gran número de integraciones (17 y 40): cada una de las cuales está sujeta a un forzamiento radiativo antropogénico idéntico (por ejemplo, aumento de gases de efecto invernadero) pero comienza desde un estado atmosférico inicial ligeramente diferente. Así, la diversidad de tendencias climáticas proyectadas dentro de cada conjunto de modelos se debe únicamente a la variabilidad intrínseca e impredecible del sistema climático. Ambos conjuntos de modelos muestran que la variabilidad climática natural superpuesta al cambio climático forzado dará lugar a una gama de posibles tendencias futuras para la temperatura del aire superficial y la precipitación durante los próximos 50 años. Las tendencias de precipitación están particularmente sujetas a incertidumbre como resultado de la variabilidad interna, con relaciones señal-ruido inferiores a 2. La variabilidad intrínseca de la circulación atmosférica es principalmente responsable de la diseminación en las tendencias climáticas futuras, impartiendo coherencia regional a las tendencias de temperatura del aire y precipitación impulsadas internamente. Los resultados subrayan la importancia de realizar un gran número de proyecciones de cambio climático con un modelo dado, ya que cada realización contendrá una superposición diferente de tendencias no forzadas y forzadas. También se necesitan estos conjuntos de condiciones iniciales para determinar la respuesta climática antropogénica a escalas local y regional y proporcionar una nueva perspectiva sobre cómo comparar de manera útil las proyecciones de cambio climático entre modelos.
Deser et al. (jue,) estudiaron esta cuestión.