Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
ANTECEDENTES: Se observa que el paciente adquiere un rol pasivo y la enfermera un rol de experta con una actitud maternalista. Esta relación, entre otras, determina la capacidad de autonomía en la toma de decisiones de los pacientes. OBJETIVOS: El objetivo de este estudio es analizar la relación enfermera-paciente y explorar sus implicaciones para la práctica clínica, el impacto en la calidad de la atención y la capacidad de toma de decisiones de los pacientes. DISEÑO: Se realizó un estudio cualitativo fenomenológico. CONTEXTOS Y PARTICIPANTES: Trece entrevistas en profundidad con enfermeras y 61,484 registros de enfermería de los departamentos de medicina interna y especialidades en un hospital general de 2015-2016. MÉTODOS: Se llevó a cabo un análisis del discurso y una triangulación para estas fuentes. RESULTADOS: La categoría elaborada a partir de los registros de enfermería se definió según los siguientes códigos: Buen Paciente, Mal Paciente y Problema Social. El análisis de las entrevistas dio como resultado una categoría definida como Paciente como objeto pasivo. DISCUSIÓN: Una buena relación enfermera-paciente reduce los días de estancia hospitalaria y mejora la calidad y satisfacción de ambos. Sin embargo, en contraste, la buena relación está condicionada por el rol sumiso del paciente. CONCLUSIÓN: Una distribución equitativa del poder permite que las decisiones sobre los procesos de salud y enfermedad sean adquiridas por los pacientes, de manera autónoma, con el asesoramiento de profesionales. La relación enfermera-paciente no debe buscar el cambio en los valores y costumbres del paciente, sino posicionar al profesional como testigo de la experiencia del proceso de salud y enfermedad en el paciente y la familia.
Molina‐Mula et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: