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La pandemia de COVID-19 ya ha tenido un impacto significativo en diversos sectores. Ningún país estaba completamente preparado para enfrentar esta pandemia global, y Indonesia no es la excepción. Para Indonesia, esta pandemia sacudió no solo el sistema de servicios de salud pública, sino también la economía. Este estudio realiza proyecciones relacionadas con el impacto de esta pandemia en la economía indonesia utilizando un modelo de equilibrio general computable (CGE). Además, calculamos la tierra necesaria para cubrir la demanda de productos agrícolas, así como el nivel al que se pueden reducir las emisiones. Nuestra simulación muestra que, junto con cada choque causado por COVID-19 a la oferta y demanda nacional, Indonesia estará experimentando estancamiento económico para 2021, con el nivel del producto interno bruto (PIB) de 4–8% más bajo que el nivel normal (BAU) durante la pandemia (2020–2021). Los dos sectores que se verán más afectados son el sector de transporte y el sector turístico, lo que representa una pérdida del PIB que varía entre el 30% y el 50%. Durante este estancamiento, el sector agrícola es un sector potencial para acomodar a los trabajadores que han sido despedidos. El modelo también predice que habrá un cambio temporal en el uso de la tierra que los agricultores preferirán usar para alimentos y productos hortícolas. En cuanto a las emisiones, nuestros cálculos muestran que el potencial de reducción de emisiones será de hasta el 8% para 2021, en comparación con el nivel BAU. Sin embargo, la fuente de esta reducción de emisiones no es positiva ya que proviene de la restricción de la actividad económica, y el crecimiento de las emisiones del sector industrial y de residuos sigue aumentando rápidamente, incluso durante la pandemia. Por lo tanto, se teme que habrá un aumento muy alto de las emisiones cuando finalice la pandemia, complicando aún más la situación para que Indonesia logre sus objetivos de mitigación de emisiones. Además, una vez que el gobierno introduzca incentivos fiscales para apoyar la economía durante la pandemia, la condición económica mejorará, aunque aún no se recuperará completamente. El modelo predice que los incentivos fiscales del gobierno pueden ayudar a mejorar el PIB en alrededor del 1–3%, en comparación con cuando no se introduce ningún incentivo.
Malahayati et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.