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El dengue está aumentando de manera constante en todo el mundo y se está expandiendo hacia latitudes más altas. Las áreas no endémicas actuales son propensas a convertirse en endémicas pronto. Para mejorar la comprensión de la transmisión del dengue en estos entornos, evaluamos la dinámica espaciotemporal del hasta ahora mayor brote en la metrópolis no endémica de Buenos Aires, Argentina, basado en información detallada sobre los 5,104 casos georreferenciados registrados durante el verano y otoño de 2016. La transmisión del dengue altamente estacional en Buenos Aires fue modulada por la temperatura y desencadenada por casos importados provenientes de regiones con brotes en curso. Sin embargo, la transmisión local fue posible y se consolidó de manera heterogénea en la ciudad debido a las características de vivienda y socioeconómicas de la población, con un 32.8% de los casos autóctonos ocurriendo en barrios marginales, que solo albergaron el 6.4% de la población de la ciudad. Un modelo espaciotemporal jerárquico que tiene en cuenta la detección imperfecta de casos mostró que, fuera de los barrios marginales, los vecindarios menos favorecidos de casas (vs. apartamentos) favorecían la transmisión. Los análisis de patrones de puntos espaciotemporales globales y locales demostraron que la mayor parte de la transmisión ocurrió en o cerca del hogar. Además, basado en estos resultados, se evaluó un análisis de patrones de puntos para la identificación temprana de focos de transmisión durante el brote, teniendo en cuenta la distribución espacial de la población. En conjunto, nuestros resultados revelan cómo los procesos sociales, físicos y biológicos dan forma a la transmisión del dengue en Buenos Aires y, probablemente, en otras ciudades no endémicas, y sugieren múltiples oportunidades para intervenciones de control.
Gurevitz et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.