Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La medición de marcadores moleculares predictivos de respuesta a la terapia debería permitir una utilización más selectiva y efectiva de los agentes anticancerosos. El valor predictivo de HER2 sigue siendo un tema complejo e inconcluso. En el cáncer de mama metastásico, los pacientes HER2 positivos y ER positivos pueden mostrar respuestas al tratamiento endocrino, pero experimentan un tiempo hasta la progresión y una supervivencia más cortos que los pacientes HER2 negativos. En el contexto adyuvante, evidencia débil y retrospectiva sugiere que el tamoxifeno puede ser potencialmente dañino en pacientes HER2 positivos y que no hay beneficio de una terapia prolongada con tamoxifeno. No se ha demostrado de manera concluyente que la positividad de HER2 aumenta la resistencia a la ciclofosfamida adyuvante, metotrexato, 5-FU (CMF), pero hay indicios de que los pacientes HER2 positivos se benefician más de las antraciclinas adecuadamente dosificadas que de CMF. El mayor valor de HER2 como marcador predictivo radica en la predicción de respuesta a terapias que apuntan a HER2, como Herceptin. Los pacientes con cáncer de mama fuertemente HER2 positivos obtienen un beneficio clínico significativo de la terapia con Herceptin, tanto en monoterapia como en combinación. La prueba de HER2 se ha convertido en una parte integral del manejo óptimo del paciente con cáncer de mama. La mejor práctica actual en la terapia adyuvante del cáncer de mama, basada en el conocimiento actual del potencial poder predictivo de HER2, consiste en no negar tamoxifeno a los pacientes HER2 positivos y ER positivos o CMF a los pacientes HER2 positivos. Fuera de ensayos clínicos, la quimioterapia basada en antraciclinas adecuadamente dosificadas es la opción de tratamiento adyuvante preferida actualmente para los pacientes HER2 positivos.
Piccart et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.