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Imagina primero el caso de J (que podría ser cualquiera, jemand). J solía habitar un orden social, o más bien un área dentro de un orden social, donde los roles aprobados socialmente estaban inusualmente bien definidos. Las responsabilidades estaban asignadas a cada uno de esos roles y cada esfera de actividad estructurada por roles estaba claramente demarcada. Estas asignaciones y demarcaciones estaban encarnadas en y parcialmente constituidas por las expectativas que otros habían aprendido a tener de aquellos que ocupaban cada uno de esos roles. Para aquellos que ocupaban esos roles, decepcionar esas expectativas al no cumplir con sus responsabilidades asignadas era invitar a una severa desaprobación y otras sanciones. Negarse a encontrar su lugar dentro de las jerarquías de roles aprobados, o haber sido rechazado un lugar, por ser juzgado no apto para ninguno de esos roles, era ser clasificado como socialmente desviado e irresponsable. Los conceptos morales clave que la educación había inculcado en J eran conceptos de deber y responsabilidad. Sus creencias morales fundamentales eran que cada uno de nosotros se lo debe a los demás para desempeñar sus deberes asignados y cumplir sus responsabilidades asignadas. Un buen ser humano cumple con esos deberes, descarga esas responsabilidades y no se entromete en áreas que no son de su concernimiento. Un filósofo que se encuentra con alguien como J entenderá sus actitudes como parodias culturales, en parte de Platón (concebido como justicia que requiere ‘que cada uno haga su propio trabajo y no se meta en muchas cosas’ República 433a) y en parte de Kant (cumplir con el deber solo porque es el deber y no por un fin ulterior), autores que habían influido en los maestros de escuela de J. Un sociólogo considerará la sospecha de que en ciertos tipos de orden social puede ser solo en forma de parodias que algunos tipos de conceptos pueden seguir encontrando expresión. Pero por el momento, dejemos este pensamiento a un lado y volvamos a J.
Alasdair MacIntyre (Jue,) estudió esta cuestión.