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Las percepciones de riesgo han sido estudiadas, en gran medida, exclusivamente como mecanismos cognitivos individuales en los que los individuos recogen, procesan y forman percepciones como unidades atomizadas no conectadas a un sistema social. Sin embargo, estas teorías a nivel individual no ayudan a explicar cómo la percepción de riesgo puede variar entre comunidades o dentro de una sola comunidad. Un enfoque alternativo se basa en una teoría de red de contagio. Este enfoque, que surge en gran medida de estudios sobre redes sociales organizacionales y comunitarias, sugiere que son los aspectos relacionales de los individuos y las redes resultantes y sistemas autoorganizados los que influyen en las percepciones individuales y construyen "grupos o comunidades de ideas afines". Se argumenta que estas unidades sociales se comportan como estructuras de actitud, conocimiento o comportamiento. El estudio informado en este artículo prueba un aspecto de esta perspectiva teórica. La hipótesis central propone la existencia de redes de percepción de riesgo: agrupamientos relacionales de individuos que comparten, y quizás crean, percepciones de riesgo similares. Para probar esta idea, se recopilaron datos de individuos involucrados en un conflicto ambiental comunitario sobre la limpieza de un sitio de desechos peligrosos. El análisis estadístico utilizó una matriz de vínculos sociales relacionales para compararla con una matriz de percepciones de riesgo individuales. El análisis confirmó la hipótesis sugiriendo que los vínculos sociales en las comunidades pueden desempeñar un papel importante en la focalización de las percepciones de riesgo.
Scherer et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.