Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Resumen Aunque existe una literatura longitudinal que considera el impacto de las malas circunstancias socioeconómicas en la salud, el impacto más específico de la mala vivienda en la salud se estudia con mucho menos frecuencia de manera longitudinal. Este artículo se basa en el Estudio Nacional del Desarrollo Infantil para examinar el impacto en la salud de la mala vivienda a lo largo del curso de la vida. El análisis adopta el enfoque novedoso de construir una medida compuesta de severidad de mala salud que actúe como variable dependiente. La mala vivienda se operacionaliza a través de un índice de privación de vivienda calculado para cada ola del NCDS. El índice de múltiples privaciones de vivienda va más allá de las preocupaciones tradicionales sobre la calidad y la comodidad de una vivienda para incorporar factores subjetivos clave como la satisfacción con la vivienda o el área residencial: estos factores subjetivos juegan un papel particularmente importante en el índice. El resultado clave es que, incluso cuando se permiten otros factores relevantes, los datos del NCDS sugieren que la experiencia de una mala vivienda, tanto actual como pasada, está significativamente asociada con una mayor probabilidad de mala salud. Además, para aquellos que viven en condiciones de vivienda no privativas en la adultez, es más probable que tengan mala salud entre quienes experimentaron privación de vivienda en su vida anterior que entre quienes no lo hicieron. Así, la historia importa. El análisis también destaca la creciente inadecuación de las medidas convencionales de privación de vivienda.
Marsh et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.