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Los espironolactonas son antagonistas de la aldosterona que inhiben la unión de la aldosterona al receptor mineralocorticoide renal. Estas moléculas también poseen un efecto antiandrogénico que podría deberse, entre otras posibilidades, a un antagonismo periférico de los andrógenos. Esta hipótesis ha sido probada en el presente estudio. A partir de experimentos in vivo, la espironolactona y el K(† canrenoato parecen inhibir la unión de 3H5αdihidrotestosterona 3HDHT al receptor citosólico y nuclear de la próstata ventral de la rata. Las dosis utilizadas están en el mismo rango que las empleadas para demostrar el efecto antimineralocorticoide de estas moléculas. Los estudios de incubación in vitro y los estudios de desplazamiento in vitro muestran que la espironolactona y el K† canrenoato son aproximadamente 20 y 100 veces menos efectivos que DHT en desplazar 50% de 5 × 10-10 M 3HDHT de su receptor. Los espironolactonas también son capaces de competir con 3HDHT por el receptor citosólico específico 8 S. Ni la espironolactona ni el K× canrenoato disminuyen la actividad de la 5α-reductasa prostática, incluso a una concentración tan alta como 10-5M. Parece probable que los espironolactonas, además de su acción sobre la biosíntesis de testosterona, ejerzan su actividad antiandrogénica a través de un antagonismo androgénico periférico. (Endocrinología 97: 52, 1975)
Corvol et al. (Mar,) estudiaron esta cuestión.