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Niveles aumentados de actividad cognitiva pueden mejorar la función cognitiva general en adultos mayores y potencialmente incrementar la reserva cognitiva, protegiendo contra la aparición de demencia asociada con síndromes como la enfermedad de Alzheimer. Para probar la eficacia del entrenamiento cognitivo administrado en línea, se reclutaron 18 participantes (11 cognitivamente sanos; 7 con deterioro cognitivo leve) de una población clínica de adultos mayores para completar una intervención de entrenamiento en línea (CogniFit™). Antes y después del entrenamiento, los participantes completaron una batería separada de medidas de evaluación, incluyendo medidas de calidad de vida y competencia en actividades diarias, así como una serie de pruebas que evalúan la función cognitiva. Los participantes en general cumplieron con el protocolo de entrenamiento en línea y completaron una batería de evaluación computarizada antes y después del entrenamiento. Sin embargo, los participantes con deterioro cognitivo leve (MCI) fueron algo menos propensos a adherirse al protocolo, lo que sugiere que se necesita un contacto más directo con esta población en la investigación de intervenciones. Además, los participantes demostraron una mejora significativa en una medida de memoria de trabajo y también en la velocidad de procesamiento en varias evaluaciones, aunque estos datos son tentativos, ya que no existen datos de control. Estos resultados, junto con la buena adherencia observada en general, sugieren que el entrenamiento cognitivo en línea es viable para esta población y una herramienta potencialmente valiosa para la difusión más amplia del entrenamiento cognitivo.
Gigler et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.