Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La prevalencia del parásito de la malaria en poblaciones endémicas es un indicador esencial para monitorear el progreso del control de la malaria, y tradicionalmente se ha evaluado mediante microscopía. Sin embargo, las encuestas utilizan cada vez más métodos moleculares sensibles que detectan un mayor número de individuos infectados, cuestionando nuestra comprensión de la verdadera carga de infección y de los recursos necesarios para reducirla. Aquí analizamos una serie de conjuntos de datos para caracterizar la distribución y los factores epidemiológicos asociados con infecciones de baja densidad y submicroscópicas. Mostramos que el transporte del parásito submicroscópico es común en adultos, en entornos de baja endemicidad y en infecciones crónicas. Encontramos una relación no lineal fuerte entre la prevalencia por microscopía y PCR en encuestas poblacionales (n=106), y proporcionamos una herramienta para relacionar estas medidas. Cuando la transmisión alcanza niveles muy bajos, se estima que los portadores submicroscópicos son la fuente del 20-50% de todas las transmisiones de humano a mosquito. Nuestros hallazgos desafían la idea de que las personas con poca exposición previa a la malaria tienen inmunidad insuficiente para controlar la parasitemia y sugieren un papel para la detección molecular. La malaria puede persistir a niveles que escapan a la detección mediante microscopía estándar, pero puede ser detectada por PCR. Okell et al. ahora muestran que las tasas de infección submicroscópica pueden predecirse utilizando datos de microscopía más ampliamente disponibles, y son epidemiológicamente más significativas en áreas con baja transmisión de malaria.
Okell et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.