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En el contexto de un uso creciente de soldados comerciales en conflictos de alto nivel, este artículo investiga cómo la dependencia del gobierno nigeriano en el mercado global de fuerzas ha ayudado en sus esfuerzos para contrarrestar a Boko Haram. El artículo muestra, a través de un estudio de caso de la campaña de contrainsurgencia de Nigeria contra insurgentes yihadistas, que los estados en el mundo en desarrollo pueden aumentar su capacidad para proporcionar seguridad pública efectiva al crear ensamblajes de seguridad. Más allá del debate normativo sobre las Compañías Militares Privadas (CMP), este artículo destaca que los acuerdos de seguridad público-privados pueden apoyar al estado en el mundo en desarrollo para cumplir con su papel como proveedor de seguridad comunitaria. El empleo de la CMP sudafricana Special Tasks, Training, Equipment and Protection Ltd. (STTEP) por parte de Nigeria, le ayudó a construir una asociación público-comercial efectiva, proporcionando así a las Fuerzas Armadas de Nigeria (NAF) con capacidad, competencia y normas que eran esenciales en su lucha contra la contrainsurgencia.
Kinsey et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.