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Se discute el papel de la evaluación del ciclo de vida (LCA) en la información sobre el desarrollo de una bioeconomía sostenible y circular. Analizamos los desafíos críticos que quedan en el uso de LCA y proponemos mejoras necesarias para resolver los desafíos de desarrollo futuros. Los sistemas bio-basados son a menudo combinaciones complejas de tecnologías y prácticas que están geográficamente dispersas en largas distancias y con conjuntos heterogéneos e inciertos de indicadores e impactos. Estudios recientes han proporcionado sugerencias metodológicas sobre cómo se puede mejorar la LCA para evaluar la sostenibilidad de los sistemas bio-basados con un nuevo enfoque en sistemas emergentes, ayudando a identificar oportunidades ambientales y sociales antes de grandes inversiones en I+D. Sin embargo, acceder a economías de escala y mejorar las eficiencias de conversión, mientras se mantiene la compatibilidad a través de amplios rangos de indicadores de sostenibilidad y aceptabilidad pública, sigue siendo desafíos clave para la bioeconomía. La LCA puede informar, pero no puede resolver por sí sola esta compleja dimensión de la sostenibilidad. Las futuras intervenciones políticas que buscan promover la bioeconomía y apoyar cadenas de valor estratégicas se beneficiarán del uso sistemático de LCA. Sin embargo, la comunidad de LCA necesita desarrollar los mecanismos y herramientas necesarios para generar acuerdos y coordinar los estándares e incentivos que sustentaran una transición bio-basada exitosa. La participación sistemática de las partes interesadas y el uso de análisis multidisciplinarios en combinación con LCA son componentes esenciales de los métodos emergentes de LCA. Este artículo es parte del número temático 'Materiales avanzados sostenibles bio-derivados e inspirados en la biología para tecnologías emergentes (parte 1)'.
Sevigné‐Itoiz et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.