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Veinte sujetos ancianos activos (edad media = 66.4 años, rango 51-81) participaron en un programa de entrenamiento con pesas de 12 semanas para determinar la posibilidad de aumentar la fuerza muscular y el peso corporal magro. El entrenamiento utilizó máquinas de pesas de resistencia variable que entrenaron los principales grupos musculares. Los sujetos masculinos (n = 11) experimentaron un aumento promedio del 66.1% (DE = 19.39, p < 0.00001) en el peso máximo total levantado, mientras que las féminas (n = 9) mostraron un aumento promedio del 72.2% (DE = 33.44, p < 0.001). El peso corporal magro, que fue calculado a partir de mediciones de pliegues cutáneos para cada grupo, sí aumentó, pero no fue estadísticamente significativo (hombres p < 0.11, mujeres p < 0.18). El estudio demostró los efectos positivos que un régimen de entrenamiento con pesas puede tener en una población anciana.
Dupler et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.