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PROPÓSITO: Evaluar un esquema para estimar el riesgo de cáncer de mama inducido por radiación tras la exposición de la mama a radiación ionizante, como ocurriría con la mamografía, y proporcionar datos que se puedan utilizar para estimar el número potencial de cánceres de mama, muertes por cáncer y años-mujer de vida perdidos atribuibles a la exposición a radiación administrada de acuerdo con una variedad de escenarios de cribado. MATERIALES Y MÉTODOS: Se utilizó un modelo de riesgo absoluto excesivo para predecir el número de cánceres de mama inducidos por radiación atribuibles a la dosis de radiación recibida por un examen típico de mamografía digital. El algoritmo se extendió para considerar las consecuencias de varios escenarios para el cribado rutinario que comienza y termina a diferentes edades, con exámenes que se realizan a intervalos de 1 o 2 años. Se aplicó una corrección de tabla de vida para considerar reducciones del tamaño de la cohorte a lo largo del tiempo debido a causas de muerte no relacionadas con la radiación. Finalmente, se calcularon el número de muertes por cáncer de mama y los años-mujer de vida perdidos que podrían ser atribuibles a la exposición a radiación. Se estimó la incidencia de cáncer y las muertes por cáncer para edades alcanzadas individuales después del inicio del cribado, y también se calcularon los riesgos de por vida. RESULTADOS: Para una cohorte de 100,000 mujeres que reciben cada una una dosis de 3.7 mGy en ambos senos y que fueron sometidas a cribado anual desde los 40 hasta los 55 años y bienalmente después hasta los 74 años, se predice que habrá 86 cánceres inducidos y 11 muertes debido al cáncer de mama inducido por radiación. CONCLUSIÓN: Para los regímenes de cribado mamográfico considerados que comienzan a los 40 años, este riesgo es pequeño en comparación con la reducción de mortalidad esperada que se puede lograr a través del cribado. El riesgo de cáncer de mama inducido por radiación no debería ser un impedimento para el cribado mamográfico de mujeres mayores de 40 años.
Yaffe et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.