Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Resumen El teólogo dominicano Alberto Magno (ca. 1200-1280) fue uno de los primeros en investigar el sistema del mundo sobre la base de un conocimiento del corpus aristotélico completo, que leyó bajo la influencia de filósofos islámicos. El presente estudio tiene como objetivo entender el núcleo de la filosofía natural de Alberto. La frase emblemática de Alberto, “todo trabajo de la naturaleza es el trabajo de la inteligencia” (omne opus naturae est opus intelligentiae), expresa la convicción de que las cosas naturales son producidas por los intelectos que mueven los cuerpos celestes, así como las casas son construidas por arquitectos moviendo sus instrumentos. Alberto intentó desentrañar el secreto de la generación de cosas naturales con su novedosa noción de “poder formativo” (virtus formativa), que fluye desde los intelectos celestes hacia los elementos sublunares. Su concepción del mundo natural representa una alternativa a la visión medieval dominante sobre la relación entre lo artificial y lo natural.
Adam Takahashi (Mar,) estudió esta cuestión.